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Dan Augsburger
Evaluación de un posible cónyuge

No hay decisión más importante que ésta después de haber entregado la vida a Jesús.

La historia Bíblica sobre la búsqueda de una esposa para Isaac es de gran ayuda. Más allá de eso, personalmente pienso que los libros Encontrando el Amor de Tu Vida (Finding the Love of Your Life) de Neil Clark Warren y Pasión y Pureza (Passion and Purity) de Elizabeth Elliot son de gran beneficio. Hay MUCHOS otros libros buenos sobre este tema.

He aquí unos puntos generales para considerar:

Presta especial atención a las primeras tres preguntas. Dependiendo de tus respuestas a éstas, es posible que no tengas que considerar las que le siguen por algunos años ya que NO estás listo(a) para considerar la pregunta sobre “con quién casarte”.

1. ¿Eres lo suficientemente maduro(a) física y emocionalmente para tomar tal decisión? Alguien de 18 años por ejemplo, va a cambiar bastante en los siguientes 4 años y ni siquiera sabe como él o ella será a la edad de 22. Aquello que parecía perfecto a los 18, puede parecer horrible cuatro años más tarde. Es mejor que ya hayas vivido la mayor parte de tu experiencia universitaria antes de entablar una discusión seria con alguien del sexo opuesto acerca del matrimonio, ya que la experiencia universitaria te abrirá la mente y tus puntos de vista sobre la vida y aumentará grandemente tu madurez intelectual y emocional. Por ello, es sólo después de esto que podrás evaluar apropiadamente un posible cónyuge. Para algunas personas inclusive puede que sea aún más adelante. Si estás en duda es siempre mejor esperar. 

2.
¿Tienes la suficiente madurez espiritual para tomar una decisión? Si todavía no has entregado tu vida a Dios completamente, probablemente no vas a consultar a Dios para que te guíe en esto, o por lo menos evaluarás la situación basado en criterios humanos en vez de usar criterios bíblicos. Si no has sometido tu vida a Dios, tú NO estás listo(a) para considerar la decisión de casarte.

3. ¿Sabes el propósito de Dios para tu vida? ¿Sabes a qué clase de obra Él te está llamando? Hasta que no respondas a esta pregunta, será muy difícil saber QUIEN Dios te está mostrando para casarte. Alguien dijo que hay 2 grandes preguntas en la vida: 1. A dónde quieres llegar en la vida (para el cristiano, esto sería el llamado de Dios en tu vida), y 2. Con quién quieres llegar allí (nota que la persona indicada será un individuo que quiera, o por lo menos que esté sinceramente dispuesto, a ir en la misma dirección que tú te sientes llamado a tomar). Si puedes responder a la pregunta de “a dónde”, la pregunta de “con quién” será mucho más fácil de contestar. Demasiadas personas contestan la pregunta de “con quién” antes de responder a la pregunta de “a dónde”. Esto puede causar mucha frustración y tristeza más adelante. En mi propia mente, el gran propósito de nuestras vidas es conocer a Jesús, entregarse a Él, y dedicar nuestras vidas a Su servicio. Muchos van a la iglesia, pero no han visto que sus vidas pertenecen a Dios. Para la persona que reconoce que pertenece a Dios, es importante casarse con alguien que también reconoce su pertenencia a Dios.

Si tú ERES lo suficientemente maduro(a) emocional y físicamente, TE HAS rendido a Dios, y sabes lo QUE Dios está preparando para ti en la vida, entonces estás listo(a) para considerar el resto de las preguntas.  

4. En qué grado sientes que Dios los ha guiado a los dos juntos para servirlo a Él en su matrimonio. A este respecto, lo que dice Müller sobre saber la voluntad de Dios es muy importante.

5. ¿Son ambos cristianos?
Ni siquiera consideres el matrimonio con alguien que no es cristiano. Hoy pueda que no te importe, pero sí te importará en el futuro en la mayoría de los casos, y la gente más triste que conozco son a los que no les importó antes, pero después cambiaron de pensar, y se hallaron en matrimonios muy infelices. La persona también debe ser miembro de tu misma denominación. Si no, haz que estudie lo que tú crees ANTES de casarte. Una previa relación fuerte con el Señor y con la iglesia es una gran fortaleza para la relación futura.

6. ¿Qué tan cercanos son en cuanto a estilos de vida? La manera en que pasas tu tiempo y gastas tu dinero son cosas importantes para considerar. Por supuesto, el matrimonio fue creado para superar el egoísmo, sin embargo similitudes en estos asuntos son dignas de consideración.

7. ¿Puede ésta persona admitir su culpa cuando ha cometido errores y pedir perdón? Uno pensaría que los cristianos pueden decir fácilmente “lo siento” y “perdóname”, palabras que son mágicas en una relación, pero la realidad es usualmente lo contrario. Es difícil estar casado(a) con alguien que no puede –o no quiere- pedir perdón. Pedir perdón es usualmente aprendido por ejemplo en el hogar. Un déficit en esta área traerá problemas a tu matrimonio.

8. ¿Tienen un nivel similar de energía? Algunos son como el conejito de energizer, otros necesitan cierto descanso. Ambos grupos incluyen buenas personas, pero diferencias significativas en energía pueden obstaculizar la relación. Las ambiciones también deben ser similares o al menos compatibles.

9. ¿Cómo son las dinámicas de las familias de cada uno? ¿Celebran las familias la unión matrimonial?
Si la familia se rehúsa a celebrar la unión, ¿hay razones válidas? ¿Cuáles son los valores de cada familia? Esos valores con frecuencia impactan de manera significativa la relación en el futuro. ¿Cómo son los estilos de comunicación en cada familia? ¿Hay comunicación? ¿Pueden expresar afecto? Estos estilos con seguridad continúan en la relación futura. Ningún estilo es necesariamente malo, aunque hay excepciones como estilos abusivos de comunicación. Algunas personas hablan acerca de los diferentes lenguajes del amor y cómo cada persona comunica amor y responde al amor en formas diferentes; por ejemplo una persona expresa su amor verbalmente, mientras que otra expresa amor dando regalos. Estas diferencias vale la pena saberlas antes de tiempo. Leer un libro al respecto sería bueno. Uno también debería considerar cómo la familia de cada uno resuelve sus diferencias. Las familias tienden a desarrollar sus propias formas –patrones- de resolver diferencias. Algunos no enfrentan los problemas, prefiriendo el silencio –lo que puede cansar con el tiempo. Otros son muy verbales cuando están resolviendo los problemas, pero los solucionan y luego olvidan lo que fue dicho. Se ha dicho que todos tenemos dos tipos de comunicación: el que tenemos cuando nuestro comportamiento es el mejor y el de repuesto que sale cuando nos sentimos amenazados o molestos, lo que no es agradable, y puede ser muy similar a lo que aprendimos cuando éramos pequeños. También debes considerar la clase de respeto demostrada hacia el padre y la madre. Esto es muy importante, porque si el joven no vio que su madre fuese respetada y valorada, pueda que él no muestre respeto a su pareja. Lo mismo es cierto relativo a la esposa y su respeto al padre. Los problemas que se han mencionado aquí no son inalterables sentencias de por vida, pero tampoco deben ser minimizados. En cierto sentido, tú te estas CASANDO con la familia de tu pareja y estás trayendo los estilos de la relaciones de tu respectiva familia a tu matrimonio. Asuntos serios deben ser tratados con consejería antes de tiempo.

10. ¿Qué tan optimista es tu pareja? El optimismo y la esperanza son más fáciles para unos que para otros. Sin embargo, en mi opinión, también es una decisión, y podemos desarrollar un estado mental más optimista con sólo decir “sí” y “gracias” a Dios más seguido, lo cual nos ayuda a desarrollar una creencia más segura en que Él de alguna manera hará que todas las cosas nos ayuden a bien en TODAS las situaciones.

11. ¿Puede cada parte dar lugar a diferencia de opiniones y diferentes niveles de crecimiento espiritual? Algunos individuos ven cada decisión como un “sí” o “no”, o “blanco o negro”, sin importar lo que el otro diga. La vida no es siempre tan simple y tener una mente apropiadamente abierta puede hacer un matrimonio feliz.

12. Minimiza las cosas maravillosas ahora; maximiza las cosas pequeñas. No estoy negando las buenas cosas que te atrajeron, pero estas tienden a ser olvidadas después mientras que las cosas pequeñas que “cambiaremos después” se convierten en las más importantes. No asuman que el uno va a cambiar al otro DESPUÉS del matrimonio. Warren dice algunas buenas cosas sobre este punto.

13. Intereses comunes son usualmente nombrados como ingredientes importantes de un matrimonio feliz. Entre más cosas disfruten en común, más cosas disfrutarán haciendo juntos. Entre más tiempo pasen juntos, se acercarán más el uno al otro. Estas cosas en común también ayudarán a calmar las tempestades relacionales.

14. Hasta qué punto deben cambiar tus previas amistades. Las amistades son voluntarias y son un buen indicador de compatibilidad. Tener que cambiar tus amigos para mantener tu relación puede ser un importante indicador negativo de compatibilidad ya que las amistades son voluntarias y tú usualmente pasas tiempo con personas que son compatibles contigo. Claro que puede ser un buen indicador si te encuentras pasando más tiempo con gente que te ayudan en tu caminar con Jesús. Tan sólo percátate que cualquier cambio de amistades es un indicador importante que te ofrece información útil.

15. También debes examinar si hay un espíritu de sospecha y crítica; todos luchamos un poco con esto, pero algunos tienen mayores problemas que otros, y puede arruinar tu futura felicidad. ¿Hay buenas razones para las sospechas? ¿Este modo de pensar fue aprendido en el hogar? ¿Será que las sospechas indican una inseguridad escondida? Si fue parte del hogar donde se creció, tal vez continúe en el nuevo hogar. Sabemos que este tipo de espíritu destruye la espiritualidad de una iglesia; también puede afectar, o inclusive destruir, la felicidad de tu hogar.  La vida es muy corta como para vivir sospechando de todo el mundo. Si quieres experimentar, pasen una semana criticando el uno al otro, y sospechando del otro. Luego, pasen una semana afirmando el uno al otro. Ve cuál modo te acerca más a tu pareja; evalúa cuál modo resulta en un mayor deseo de amar y cuidar al otro. He escuchado que por cada crítica expresada a alguien, debemos expresar 10 cosas positivas.  

16. ¿Qué tan abierta es la comunicación? ¿Son tus ideas bienvenidas y seriamente consideradas, o ves que tus opiniones son subordinadas a tu compañero(a)? ¿Te sientes “pisando huevos” y evitando ciertos temas? Este es una bandera roja grande ya que con frecuencia esto empeora después del matrimonio. La comunicación abierta es un indicador de respeto mútuo.

17. Ser posesivo también puede ser problemático. Algunas personas se sienten bien acerca de sí mismas y pueden dar mucho en la relación, por ejemplo, deseando que la otra persona prospere. Otros no son tan seguros y por ello luchan al permitir al otro tener cierto grado “saludable” de libertad, de hecho, a veces les resulta imposible permitir cualquier libertad. Este es un problema serio y te insto a recibir concejería para ello; si este es un asunto serio, debes salir del a relación lo antes posible!

18. ¿Pueden estudiar la Biblia y orar juntos? Esta no es la cosa más fácil de hacer.

19. ¿Qué dicen las otras personas que los conocen a los dos? El corazón es engañoso sobre todas las cosas, y el amor puede volvernos ciegos. Pedir las opiniones de otros es siempre una buena idea. Muchos errores se cometen porque no consultamos con personas consagradas que Dios ha puesto en nuestras vidas. Pregúntales a tus padres qué piensan, pero recuerda que no podemos tomar el consejo de padres no cristianos de la misma forma en que tomaríamos consejos de padres consagrados. Pregúntales a personas espiritualmente maduras lo que ellos piensan. Pregúntales a los amigos que los conocen. Pero encima de todo, pregúntale a Dios.
No minimices lo que te digan, pero también asegúrate de darle la última palabra a Dios. Hudson Taylor, el famoso misionero a China, eventualmente se casó con Maria Dryer, a pesar de una madrina que estaba totalmente opuesta al matrimonio. Amigos cercanos arreglaron un encuentro secreto para los dos, en el que él inmediatamente le propuso matrimonio. Sin embargo, ellos buscaron el permiso de los padres de ella y lo obtuvieron antes de casarse!

Hay más que pudiera compartir pero estas son algunas cosas que me vienen a la mente.

Hay algo peor que estar soltero, y algo mejor que estar soltero: estar casado. Con la persona correcta, es maravilloso; con la persona equivocada, se redefine la palabra “horrible”. Pero después de haberte casado será demasiado tarde para cambiar las cosas. Por ello debes considerar las preguntas aquí realizadas!

Matrimonios felices son el deseo de Dios, son la voluntad de Dios, y son muy posibles. George Müller se casó dos veces y entendemos que ambos matrimonios fueron maravillosos. De hecho, en cuanto a su primera esposa Mary, él dijo que no hubo ningún momento en el que el no le mirara con gozo y que NUNCA tuvieron problemas. Encontrarás que la mayoría de las personas a las que Dios usó en gran manera ERAN casados. También hubo excepciones, William Burns, el reavivador de Escocia permaneció soltero por ejemplo; John Wesley el fundador de la Iglesia Metodista estuvo tristemente casado, pero la mayoría de los grandes cristianos parecieron haber sido felizmente casados. Si quieres leer un libro sobre matrimonios de grandes cristianos, recomiendo Quest for Love de Elizabeth Elliot.

También encontrarás un sermón que compartí sobre este tema en Nueva Zelanda en este link:
Finding a Wife for Isaac. (en inglés). También hay otras secciones sobre el matrimonio y sobre saber la voluntad de Dios en la sección de Cristianismo Práctico (Practical Christianity) en path2prayer.com

Por favor escríbeme si tienes alguna pregunta sobre lo que he escrito.

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