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Dan Augsburger
Cómo Resistir Las Tentaciones


No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. 1 Cor. 10:13

1. Todos los cristianos, aún los cristianos más maduros, son tentados. Jesús fue tentado (Mar. 1:13). Si Él fue tentado, no debería sorprendernos si nosotros somos tentados. No hay pecado en la tentación misma (Heb 4:15) a pesar de lo que sintamos o de lo que Satanás nos diga!

“Es una cosa muy extraña, pero verdadera, que el cristiano feliz es un cristiano tentando! Todos los creyentes en el Señor Jesús, sin importar su grado de santidad o su experiencia de vida Cristiana, serán tentados todos los días de sus vidas.” Cristiano Anónimo Cristiano Feliz p. 28

2. Las tentaciones deben traernos gozo en vez de dolor, porque ellas nos ayudan a ser más fuertes, a confiar más en Dios, y a descubrir de nuevo el poder de Dios (Apoc. 3:18). Recuerda que las pruebas y dificultades siempre llevan la tentación de no confiar en Dios y por eso Dios las usa para enseñarnos a confiar en Él más de lo que lo hacemos! Dios no causa las tentaciones, pero sí permite que surjan, y a veces, con frecuencia, no entenderemos el por qué en ése mismo momento. Pero las tentaciones vendrán y casi siempre vendrán cuando parecemos estar más débiles. Pero Dios quiere tomar aquello que nos debilita y convertirlo en una área de fortaleza! De acuerdo con esto, Santiago dijo “tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas…!” (San. 1:2-4). Notemos que Pablo también dijo que Dios puede hacer algo bueno de cualquier cosa (Rom. 8:28). Si caemos en las tentaciones de Satanás, reconozcamos pronto nuestra derrota, confesémoslo, y volvamos a nuestra caminata con Jesús.

3. En cuanto a resistir las tentaciones, pon tu vida en las manos de Dios al comienzo del día y habita en Él durante todo el día (Rom 6:13-16; Jud 21). Reconoce que eres una criatura nueva en Jesús; regocíjate en eso (2 Cor. 5:17). Alégrate de que tu salvación esta basada sobre lo que Él ha hecho y no sobre lo que tú haces. Todo lo que podemos hacer es aceptar Su regalo (Rom. 5:1,19). Pídele que no te deje caer en tentación (Mat. 6:13). Rinde tu vida completamente a Él, pidiéndole dirección de acuerdo con Su Palabra no sea que Satanás encuentre oportunidad para causar estragos (Porv 3:5,6; Mat. 26:14). Llena tu mente de cosas buenas de tal manera que tengas alternativas listas cuando el tentador asalte (Sal. 119:11). Y evita la tentación en el mayor grado posible (Pablo dijo “no proveáis para los deseos de la carne” Rom. 13:14; Job hizo un pacto con sus ojos, Job 31:1). Si Eva no se hubiera acercado al árbol prohibido, probablemente no hubiera comido del fruto prohibido. Aléjate de aquello que te tienta, o aléjalo de tu presencia (el lavaplatos de la cocina y el bote de basura son remedios excelentes para las tentaciones dependiendo de la circunstancia).

Observa lo siguiente:

“La razón por la cual muchos fracasan en la batalla es porque esperan hasta la hora de la batalla. La razón por la que otros tienen éxito es porque han ganado su victoria de rodillas mucho antes de que la batalla comenzara…Anticipa tus batallas; peléalas sobre tus rodillas antes de que la tentación venga, y siempre obtendrás la victoria” R. A. Torrey

4. Recuerda, la victoria es una persona más que un comportamiento. La victoria comienza con el vencedor (Juan 10:10; 14:6)! En vez de concentrarte en el comportamiento, concéntrate en mejorar tu relación con Jesús; concéntrate en asegurarte que el vencedor mora en tu corazón y en tu vida. Su presencia en ti te cambiará; cambiará tus gustos y deseos (Juan 15:4). Naturalmente, esta presencia viene cuando le invitas a entrar (Apoc. 3:20) y continuas a pasar tiempo con Él (Filip. 1:21).

5. Arma una red de amigos confiables que orarán contigo y por ti (2 Tes. 3:1), y a quienes puedas llamar en momentos críticos cuando estés rompiendo el ciclo de la tentación. Formar parte de un grupo pequeño también es muy efectivo.

6. Entiende que con frecuencia hay asuntos escondidos que pueden hacer a una persona más vulnerable a lo que Satanás hace. Identifícalos para que puedas enfrentarlos y así enfrentar la tentación también. Estos asuntos pueden incluir áreas in tu vida que no has rendido, un pecado no confesado, un asunto sin resolver o heridas del pasado, o rencores acariciados.

7. Reconoce que Satanás impulsa los pensamientos de tentación en tu mente y luego te culpa por tenerlos. No aceptes sus pensamientos como si vinieran de ti. Huye de ellos como al enemigo mismo (San. 4:7,8).

8. Reconoce que Satanás usa las tentaciones para desanimarte. Recuerda que el es mentiroso! A él le gusta sugerir que si tu eres un buen cristiano no deberías sentirte tentado!

9. Finalmente, alégrate porque un camino de escape existe para cada tentación (1 Cor. 10:13) y que Él te sacará de ahí como más que vencedor (Rom. 8:37). No solo eso, sino que Él también te ayudará a ser una nueva criatura donde las cosas viejas quedan atrás y nuevas cosas vendrán! (2. Cor. 5:17)

“Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” Efesios 3:20


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